La boda de María y Pablo en Bakio, Vizcaya.

La historia de esta boda para nosotros empezó hará unos tres meses. Tras nuestra aparición en el blog de Indara, El Sofá Amarillo (gracias una vez más), María y Pablo contactaron con nosotros, el reto era especial para ambas partes porque teníamos que desplazarnos unos 600 km, hasta Bakio, ahí quedó el primer contacto.
El siguiente fue únicamente de Pablo, nos llamó, nos contó como iban a ambientar la boda y la gran ilusión que le haría a María que fuesemos hasta Bakio, ante eso no nos pudimos negar. Más aun cuando nos dijo que iba a ser una sorpresa, que él le diría que no podíamos y así iba a quedarse perpleja cuando nos viese allí.
Los que nos quedamos perplejos fuimos nosotros al llegar al sitio, el restaurante Eneperi, al que queremos agredecer, especialmente a Jorge, el trato recibido y las facilidades que nos dio en todo momento. El marco era incomparable, monte y mar unidos en perfecta armonía, justo en frente del restaurante está la iglesia de San Juan de Gaztelugatxe, famosa desde hace unos años porque fue donde se casó Anne Igartiburu.
Después de reaccionar nos pusimos manos a la obra y dejamos montado todo el equipo, a la espera de que llegasen los primeros invitados…

…pero las primeras en aparecer fueron las chicas de Linda Lumière, las fotógrafas, con quienes hicimos grandes migas y a las que queremos agradecer su profesionalidad, su manera de ser y habernos cedido todas las fotos que a partir de este punto veréis.


Toda la boda estaba decorada con estética vintage y ambientada en viajes. Pablo nos contó que a María le habían encantado nuestras mesas. Así que durante tres meses, mantuvimos el secreto para María, estuvimos en contacto con Pablo para organizar todo y que al llegar ese día ella se encontrase con nuestros equipos allí. La sorpresa funcionó y esta fue la cara que se le quedó a María. :)


Pasados estos primeros momentos de emoción, después de la comida, quedaba lo más importante para nosotros y para lo que habíamos ido hasta Vizcaya: hacer que María, Pablo y todos sus invitados lo pasasen genial y tuviesen un gran recuerdo del baile de su boda.


Como podéis ver, ¡nos llevamos nuestro clicks!

Para María y Pablo fue el día más importante de su vida, pero para nosotros fue un día muy especial también, hicimos unos buenos amigos que probablemente no tardemos mucho en volver a visitar.
Muchímas gracias por confiar en nosotros y por como nos tratasteis. Por favor, no cambiéis nunca.